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Esa tal dulcinea

Manuel Enriquez

Intriga, acción y suspense en una disparatada historia policial que le atrapará desde la primera línea. Y es que Esa tal Dulcinea es mucho más que una novela de humor extravagante que le hará desternillarse de risa. Es también una farsa burlesca, una sátira moral y social que retrata sin indulgencia, la decadencia de nuestro tiempo. En su palacete del madrileño barrio de Salamanca, la vida transcurría sin mayores sobresaltos para Doña Ana Ordaz Daza Farfán de los Godos y José Gómez Aguilar —unos pintorescos marqueses de dudosa alcurnia—, hasta que una inesperada noticia viene a perturbar la monótona vida de la pareja. Dulcinea, la vergüenza de la familia, una prima de Doña Ana que de joven se marchó a Colombia para casarse con un trompetista negro del cual estaba perdidamente enamorada, acababa de morir dejando como únicos herederos de una millonaria fortuna a nuestros nobles protagonistas. Solamente tendrían que cumplir con su última voluntad: que sus restos descansaran en tierra española. El trámite resultaría sencillo: habrían de recoger los restos mortales de Dulcinea en el aeropuerto, trasladarlos a un cementerio, ofrecerles cristiana sepultura y recibir la herencia a continuación. Sin embargo, en esta historia todo es engañoso, nada es lo que parece. Ya desde el inicio comienzan a encadenarse un sin fin de situaciones tragicómicas, hilarantes, a cual más descabellada pero tan creíbles como la vida misma, y el camino hacia la ansiada herencia se verá minado por una desconcertante batería de contratiempos, intrigas y dudosos accidentes encarnados por una galería de personajes que van desde unos violentos inmigrantes islámicos hasta unos escrupulosos y delirantes agentes de la benemérita. Como en toda novela negra que se precie, no faltará Braulio, el mayordomo, que seguramente sabe más de lo que aparenta. Pero quien se llevará las palmas —y las palmeras— será Poncho, un enorme gran Danés, unas veces manso y otras no tanto, que será juez y parte de la trama y hará la delicia de los lectores. Una novela imperdible, ingeniosa, de ritmo trepidante y con un final inesperado hasta para las mentes más perspicaces. El humor es una constante de la primera a la última página. A través de estos personajes singulares y de sus definitivamente insólitas peripecias, la ágil pluma de Manuel Enríquez logra, con holgura, que el lector tenga la sonrisa asegurada a todo lo largo de la obra.

Intriga, acción y suspense en una disparatada historia policial que le atrapará desde la primera línea. Y es que Esa tal Dulcinea es mucho más que una novela de humor extravagante que le hará desternillarse de risa. Es también una farsa burlesca, una sátira moral y social que retrata sin indulgencia, la decadencia de nuestro tiempo. Con Esa tal Dulcinea abre una nueva línea distinta que nada tiene que ver con su trabajo anterior Cierra los ojos y mírame, 2012 (Ediciones Destino) una obra casi autobiográfica, en la que contaba la historia de un joven que pierde la vista de manera repentina.

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9788415904830 ISBN
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Notas actuales

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Sofi Voighua

primera vez encuentra bases para dudar sobre la princesa Dulcinea del Toboso, ya que vive cerca de esa aldea y nunca tuvo noticia de ella (i, 13, 143). Pero nada dice. Dulcinea seguirá cumpliendo esa función de dama de don Quijote, sin nuevas ni ma-yores identificaciones, hasta que, al llegar a Sierra Morena, don Quijote anuncia a Sancho

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Mattio Mazios

Es, junto a Sancho y Dulcinea, mito hispánico. ... De ahí que esa condición de loco de su héroe esté presente a lo largo de la obra y muy especialmente y de ... Henrique Carlos da Malta Galvão (Barreiro, 4 de febrero de 1895 — São Paulo, 25 de junio de ... Tal denuncia contra el régimen salazarista fue causa de que fuera expulsado del ... De acuerdo a esa idea, Galvão empezó a conspirar con otros opositores ... y españoles, plan al cual se dio el nombre de Operación Dulcinea.

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Noe Schulzzo

Dulcinea Celebra surge con el sueño de aportar ingenio, sabor y creatividad a ese momento tan especial que merece una gran celebración.Diseñan mesas de dulces y postres con una variedad que incluye dulces y botanas clásicos, gourmet, con toque mexicano, así como productos bajos en azúcar. 100% artesanales y rellenas de frutas deshidratadas, simplemente una delicia, pídela hoy para entregar el día 5 o 6 de Enero al 477 199 35 07

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Jason Statham

Ello nos lleva a deducir que, muy bien pudo la tal Dulcinea, ser un personaje de carne y hueso. Sobre las 189 veces que, en el libro, Cervantes, menciona El Toboso, casi todas relacionándole con Dulcinea, nos puede hacer pensar en una obsesión casi enfermiza del autor y, como consecuencia, a no dudar de su existencia.

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Jessica Kolhmann

Esa tal Dulcinea por Manuel Enríquez Turiño. Descarga y lee en Pc, Smartphone, iPad o tablet. eBook Esa tal Dulcinea